NUESTRA FILOSOFÍA

Serendipia es un hallazgo afortunado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. Jugar es lo mismo. Descubrimientos inesperados que fomentan el aprendizaje, la curiosidad y el desarrollo de los niños. En Serendipia creemos que los grandes protagonistas son los niños y por eso confiamos en juguetes de calidad que no solo entretengan, sino que estimulen sus mentes. 

Apostamos por juguetes sostenibles con el medio, que aporten valores positivos y,  sobre todo, que ayuden a descubrir el mundo de una manera educativa. Las texturas, los olores, el material con el que se han hecho y la filosofía que esconden es muy importante para nosotros. No son solo juguetes, son herramientas con las que activar las mentes inquietas de los más pequeños. 

Cada niño tiene un ritmo, una forma diferente de descubrir e imaginar. Creemos en la inclusión y en el tiempo de calidad. Por eso muchos de nuestros juguetes han sido ideados para compartirlos en familia, juntos el camino es más emocionante. 

 

LA TIENDA

Cuando ideamos la tienda, soñábamos con un lugar que fomentase la creatividad. Un rincón mágico donde las prisas no tuvieran sitio. Al entrar en ella es como si se detuviese el tiempo, lo único importante es jugar, crear sin límites. Dejamos que todos los niños prueben los juguetes antes de llevárselos a casa. Así están seguros de que ese nuevo amigo no acabará solo en la estantería de su habitación.

Ver sus caras de emoción al tocar un material por primera vez, cómo se despierta la curiosidad con olores nuevos o su satisfacción al completar alguno de los juegos, nos hace felices y le da sentido a todo el esfuerzo que ponemos. 

 

EQUIPO SERENDIPIA

El equipo de Serendipia está basado en el amor. Amor por los niños, amor por las cosas que hacen, amor por no dejar de creer en los sueños. La llama de este proyecto nació en una aventura de nueve meses recorriendo Asia con una mochila. El corazón y la luz que transmite el equipo se centró en la parte más importante de la sociedad, los niños. 

Una de las piezas del equipo es Dánae. Ella es un torbellino de sonrisas. Su empatía con los niños y la fe que tiene puesta en sus capacidades la ha llevado a una búsqueda apasionada de juguetes que vayan más allá del entretenimiento. 

Otra parte fundamental la pone Luis, el chico de los números. Con su carisma y su talento empresarial consigue que cada idea deje de ser un sueño para ser tangible. Cree que los niños son el futuro y por eso hay que ayudarlos a desarrollar y canalizar sus emociones e ilusiones. 

Ahora su preocupación por la calidad emocional de los niños y su aprendizaje a través del juego, ha crecido con más fuerza todavía gracias a la llegada de su primera hija, Alma. 

Ella nos demuestra cada día por qué es tan importante invertir en los niños. Son esponjas que necesitan experimentar valores tan básicos como el amor, el respeto o la empatía para crecer y convertirse en adultos involucrados con el mundo. 

Tenemos la suerte de comprobar que todos los niños tienen un don, solo hay que animarlos a volar, a que no se detengan. ¿Jugamos?