Un juego perfecto para estimular la motricidad, la coordinación y los sentidos de los más pequeños.

Una pelota de verdad con algo más: sus diferentes colores, materiales, sonidos y texturas estimulan las habilidades motrices finas y los sentidos.

En la sencillez reside la diversión, ¡una primera pelota-sonajero, perfecta para los más pequeños!